Luz de velas

Sueño con escribir en la ocuridad, con la poca luz de las velas. Así, podré concetrarme más en el papel y seguir los mandatos que una hoja en blanco te dicta.

Tuesday, August 09, 2005

Aqui estoy

Hoy me atrevo por primera vez a hablar de mí. No me pienso esconder más en trabajos viejos de la U. Esta soy yo. Siempre he tratado de evitar escribir cuando estoy así, pero es cuando más escribo. Antes lo hacia encerrada en mi cuarto, sobre las hojas que arrancaba de mis cuadernos. Escribía y escribía, sin pensar por qué lo hacía o cómo lo hacía. Pero ahora no puedo. Ahora veo las letras en la pantalla y les temo. No las quiero, no me gustan. Ellas que en un tiempo fueron mis únicas y verdaderas amigas, ahora parece que lo las conociera. Todo es culpa de la técnica. Antes no sabía si lo hacia bien o mal, solo lo hacía. Tiempo después las leía y no pensaba si tenía errores de ortografía o de gramática, sino el contenido de mi alma plasmando en la hoja. Hoy no puedo con naturaleza escribir lo que siento porque temo que alguien llegue a mi casa y revise mi computador. Eso sí no ha cambiado. Nunca he dejado que nadie lea lo que escribo de mí. No me gusta que la gente sepa quién soy, porque me siento indefensa. Esas hojas que aún guardoson mi debilidad; quien las lea puede acabar conmigo. Ahí están todos mis miedos, todo lo frágil que soy. Odio a la gente frágil. No soporto a los que lloran en cine, o pero aún, con las novelas de televisión. Casi nunca lloro la verdad. Cuando lo hago frente a otros es por rabia, no por dolor. No me gusta que la gente me vea llorando. No me gustan los llorones en conclusión. No me gustan los sufridos, los mártires. Por eso no me gusta tanto confesar que estoy mal. Prefiero que me vean como una mujer fuerte, de plomo. Y cuando escribo soy lo más cursi que se ha posado sobre la tierra. No hablo de otra cosa que no sea de desamor, tristeza, engaños, desilusión, etc, etc, etc. Por eso no concibo la idea de que alguien lo lea. Entonces alguien me dijo que los bolgs eran para botar todo lo que teníamos dentro. Él sin saber me estaba pidiendo que hiciera lo más difícil en mi vida, pero me hizo pensar: ¿cómo toda una comunicadora social no podía escribir cualquier cosa en un bolg? Entonces aquí estoy. Finalmente, no escribí nada delatante, es un buen comienzo.